Mi historia con el tabaco siempre ha sido de amor. Sí, lo escribo para que quede para la posteridad: me encanta fumar.
Pero también es cierto que es un vicio compulsivo en mi: no puedo fumar un poco, nunca he podido. Recuerdo lo mal que me sentó mi primer cigarro y sin embargo, las ganas que me dieron de fumar otro. Y de esto hace ya muchísimos años.
Mi cuerpo ha sido muy sabio y en mis dos embarazos no me ha permitido, ya no fumar sino ni siquiera oler el tabaco (de hecho sospeché que estaba embarazada de Siria cuando un día al ir a encender un cigarrillo me dio una arcada). Pero tras los embarazos volví en las dos ocasiones a retomar el hábito.
En octubre dije que se había acabado, que ya estaba lista para dejar de fumar. Y ahí voy, para dos meses. Aparte de que me encanta fumar (¿ya lo he dicho?, es que me encanta de verdad), el principal problema que tengo es que necesito tener las manos ocupadas. Como en el trabajo ya no se puede fumar, pues me he acostumbrado a no fumar antes de dejarlo. Pero al llegar a casa, la cosa cambiaba. Solución: me he enganchado al amasado. Como habréis visto en mi última entrada (y tiempo habéis tenido porque actualizo de siglo en siglo), ahora estoy enganchada al horno, la harina y la mantequilla. Vale, por ahora la cosa funciona: cuando me da el ataque de ansiedad, saco los trastos y a probar cosas nuevas. No siempre salen bien las cosas y a veces hay que tirar todo a la basura. Pero en general estoy contenta con los resultados.
Así es que si a partir de ahora mis escritos son culinarios, no os extrañéis. Es mi terapia.
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9 comentarios:
Es lo que tiene... Yo me puse a tejer para ocupar las manos :)
Mucho ánimo, que al final disfrutas mucho lo que ganas en salud
Guapa, parece que me lees el pensamiento...llevo ya unos días dándole vueltas al asunto a ver cómo consigo dejarlo.
Un besazo,
Lía
Yo he intentado lo de tejer, pero es que estar sentada frente a la tele me puede. Por eso la cocina me resulta más adecuada.
Ya sé yo, Lía, que algo de telepatía tenemos tú y yo. Yo te animo mucho, mucho. Es un ahorro en salud y dinero importante, en serio.
Ay como sus entiendo! yo soy una fumadora gilipollas, es decir, una fumadora social, a mi me apetece fumar cuando estoy con gente, bueno, cuando estoy agusto con gente, y con gente que fume claro, eso y el café, como mata el café! parece que pide a gritos un pitillo! a éso si que ayuda el punto, además si la tacita de café está calentita dura más tejiendo que fumando. Animo, que se consigue
Steliode, pues ya somos dos, yo soy otra fumadora gilipollas o social, dicho finamente, y en mi casa nunca fumo, es más, ni me acuerdo del tabaco pero en cuanto salgo o estoy con alguien que fume, me entran unas ganas locas y a lo mejor me fumo sólo un par de cigarrillos, así que cuando me dicen que porqué fumo si no tengo vicio, yo digo que para un par de cigarros que me fumo de vez en cuando porqué me voy a quitar ese placer.
Voy por buen camino, chicas.
Si fuera una fumadora sólo social (conozco algunas personas que lo llevan muy bien, como parece que es vuestro caso steloide y deluxe), pues si sólo fuera social, no lo dejaría nunca, jajaja.
Pues te pasa como a mí... también me encanta fumar... aunque me encantaría dejarlo... para no gastarme la friolera de 2,10 Eur casi a diario... no bajar a la calle cuando no me apetece porque me he quedado sin tabaco, no tener que vaciar ceniceros, no disgustarme cuando me toca comer/cenar en un rte de no fumadores... en fin!
Algún día...
Bueno, pues yo también era fumadora y también me unía una relación de amor con el tabaco. Ya hace tres años que lo dejé y aún hoy me sigo acordando de él, pero siempre pienso que tengo que vivir mucho tiempo para ver crecer a mi hijo.
De todos modos, me parece que has hecho buen cambio, con tu afición por las masas no solo disfrutas tú, los demás también,no como con tu relación con el tabaco. Miralo así!
Pues sí, Ojos verdes, también me consuela saber que puedo gastarme ese dinero en otras cosas. Y no hay que desestimar tampoco la sensación de libertad que te da el hecho de no tener que salir de casa un domingo noche lluvioso a buscar algún sitio donde te vendan un paquete de tabaco, jaja.
Sí, Marigui, pienso en que es beneficioso para todos en casa. Y además he descubierto que no fumar deja mucho tiempo libre, en serio que es increible el tiempo que "gastas" fumando y que ahora tengo con las manos libres.
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